SJAKEL

quebrantahuesos sjakel

La Mascota de «La Cámara Viajera»

¡Buenos días desde Pirineos, Camarad@s!

Pufff…estoy un poco nerviosa… menudo lío en el que me han metido estos chicos de «La Cámara Viajera», vaya ocurrencia… ¡ni que tuviese yo las tablas de Rosa María Calaf!

Me presento, me llamo «SJAKEL». Soy una hembra adulta de Quebrantahuesos apadrinada desde hace unos meses por «La Cámara Viajera». Tengo ya 13 añitos y vuelo libremente por diferentes valles pirenaicos de las provincias de Huesca y Lérida.

Fui marcada en 2015 en la «Garganta de Escuaín», perteneciente al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, un lugar que considero mi «residencia habitual» y al que vuelo cada vez que las corrientes térmicas me ayudan.

Sé de buena tinta que muchos de vosotros estáis deseando poder viajar a Pirineos en 2021, en cuanto pase todo este asunto de la pandemia de la covid19, así que os daré ahora unas «pistas» para que me podáis reconocer en pleno vuelo.

Marco «moda y tendencia» durante mis planeos: anilla plateada en la patita izquierda y amarilla en la derecha, por si me observáis desde ahí abajo con prismáticos, aunque lo que me hace más fácilmente reconocible son las dos grandes marcas de color en mis alas: rosa en mi ala derecha y rojo en la izquierda, un estilismo que perfectamente podría haber sido diseñado por la misma Agatha Ruíz de la Prada.

quebrantahuesos

El Quebrantahuesos y la F.C.Q.

Me encanta posar y ser fotografiada en los hides y puntos de alimentación suplementarios para aves carroñeras de Huesca y Lérida, así que en cuanto todo esto del covid pase os animo a que vengáis a disfrutar de mi entorno natural y de paso hacerme un «book»; realmente estos fondos que hay por aquí son una gozada para los amantes de la fotografía de naturaleza y fauna.

Antes de hablaros un poquito de mi especie, os voy a dejar aquí un enlace para que conozcáis a todos y cada uno de los ejemplares marcados en Pirineos y Picos de Europa por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, gente de bien que se dedica a promover y desarrollar proyectos para la conservación, gestión, investigación, educación ambiental, desarrollo rural y ecoturismo en nuestro hábitat de alta montaña.

Gracias a ellos muchos de nuestros «pollitos» salen adelante cada año y algunas de las amenazas para nuestro hábitat -cese de explotaciones ganaderas en entornos rurales de alta montaña, uso de venenos en cebos, caza ilegal, disparos, electrocución- se están viendo frenadas durante estos últimos años.

Todo ello nos da un poquito de esperanza para el futuro de nuestra especie, porque hasta hace poco la cosa pintaba bastante fea.

Gypaetus barbatus

¿Sabrías reconocerme frente a cualquier otro buitre? ¿Has echado alguna vez un vistazo cercano a nuestra mirada?

En el anterior enlace te dejo información completísima sobre nuestra identificación, hábitat, reproducción y principales amenazas a día de hoy. Pero por si no te apetece mucho leer, te dejó aquí un buen resumen:

  • Nuestro nombre científico es «Gypaetus barbatus», algo así como «Buitre Barbudo» debido a las plumitas que a modo de barba sobresalen bajo nuestro pico, aunque nuestros amigos los fotógrafos y naturalistas nos llaman «Quebrantas».
  • Soy una rapaz de gran tamaño, alcanzo fácilmente los tres metros de envergadura en vuelo y tengo un peso medio de aproximadamente seis kilos (salvo cuando en navidades «me paso con los huesitos, que me chiflan»; olvidadlo, es un chiste malo «entre Quebrantas»).
  • Se me reconoce por mi gran facilidad para volar, de forma mucho más ágil que cualquier otro buitre, mis alas puntiagudas y una larga cola en forma de rombo, diferente a casi cualquier otra especie de ave.
  • El color del plumaje es igual para machos y hembras, aunque vamos cambiando desde tonos muy oscuros y negros en edad joven (1-2 años) hasta que obtenemos nuestro aspecto más reconocible de adulto, aproximadamente a los seis años: dorso de color gris pizarra muy oscuro y colores blancos, cremas, amarillos y naranjas en la cabeza, vientre y patas. Esta coloración depende de la composición de las aguas donde nos bañamos y damos tratamientos con barros (más adelante ya os recomendaré algún que otro buen balneario por mi zona). Mis familiares de plumaje más «anaranjado» toman esa tonalidad al bañarse en aguas y barros ricos en hierro.
  • Nuestros ojos están rodeados por un anillo de color rojo sobre una especie de antifaz que se desplaza hacia el pico.
  • Somos una especie en «Inminente Peligro de Extinción en Europa» y casi el 90% de la población europea residimos en Pirineos.
  • En el pasado, cuando los humanos veían a mis «tatarabuelos» volar con grandes huesos en el pico y elevarse hacia las altas cumbres, se inventaron falsas leyendas de que raptábamos a niños de la especie humana y los despeñábamos por la montaña. Todo un «fake» de aquella época.

Espero que hoy hayas aprendido un poquito más sobre nuestra especie y que te animes a colaborar próximamente con «La Cámara Viajera» y la «F.C.Q» de cara a proteger nuestro hábitat y especie.

Alimentación

Nuestro destino está ligado al de las explotaciones ganaderas de ovejas y cabras en régimen extensivo, así que te animo a dejar la gran urbe y a montar tu empresita ganadera en el entorno de la alta montaña. ¡Nos vendría muy bien!

Somos la única ave en el planeta que se alimenta exclusivamente de huesos («osteófaga», a mí me parece esa palabra tan fea como cualquier insulto).

Anualmente necesitamos entre 300 y 400 kilos de huesos de ovejas, cabras y sarrios para asegurar la supervivencia de la pareja y el pollo que sacamos adelante con duro esfuerzo.

Para los huesos de mayor tamaño, vuelo a gran altura con ellos en el pico y los dejo caer sobre mi «rompedero» favorito, para conseguir quebrarlos en trozos más pequeños que me faciliten su digestión. De aquí proviene mi nombre: «Quebranta-Huesos«.

Debido a nuestra casi exclusiva ingesta de huesos en nuestra dieta, nuestros excrementos se podrían utilizar en vuestras escuelas como tizas para la pizarra. No es broma: si tenéis la oportunidad de verlos, se asemejan muchísimo a una tiza de las que usaste en el «cole» cuando eras pequeño. Menos mal que no lo sabías, ¿eh?

Ciclo reproductor

De vez en cuando formamos tríos reproductores (dos machos y una hembra). Lo normal es que tengamos preparados entre 3 y 7 niditos de amor diferentes y vayamos rotando cada año. Los construimos en repisas y pequeñas cuevas de difícil acceso en roquedos, alcanzando en ocasiones los 4 metros de diámetro y los 250 kg de peso.

Nuestro «celo» comienza ahora, en octubre-noviembre, y las puestas de huevos las hacemos durante diciembre-enero. Ponemos habitualmente dos huevos que incubamos con la ayuda de todos los miembros de la unidad reproductora durante casi dos meses (55-58 días).

El pollo que nace antes se desarrolla más fuerte y suele ser «poco generoso» con su hermano menor en el reparto de la comida (los humanos lo llamáis «Cainismo»). Por regla general, sobrevive en el mejor de los casos un solitario «quebrantahuesitos» en cada nido.

Normalmente el nacimiento de nuestro primer pollito se produce en febrero, lo mimamos en el nido hasta junio y es en esa fecha cuando se atreve a dar sus primeros vuelos, aunque posteriormente aún requerirá de nuestros cuidados unos 3 o 4 meses adicionales.

Al comienzo del siguiente invierno le animamos a que se busque la vida y nos ponemos de nuevo a lo nuestro: «ligoteo en las alturas», cópulas, puesta e incubación.

Tras su independencia, el ejemplar joven -de plumaje totalmente oscuro- empieza una fase errática de dispersión que le llevará a conocer muchos territorios hasta que alcance su madurez sexual y empiece a fijarse en un territorio en compañía de una pareja estable. Pasarán 5 o 6 años hasta ello.

En cautividad se han conocido casos de ejemplares muy longevos (44 años de edad), sin embargo, la dura climatología y todas las amenazas que nos acechan en nuestro día a día hace que no se alcancen ni de cerca esas cifras en nuestro estado salvaje.

Distribución

En España nos encontramos catalogados como especie en peligro de extinción. Nuestra distribución en Pirineos ocupa una extensión aproximada de 64.500
km2 en 132 territorios diferentes ocupados por parejas reproductoras en la vertiente sur, aproximadamente 44-45 en la vertiente francesa y una pareja en Andorra.

En las últimas décadas se han venido desarrollando diferentes proyectos de reintroducción de nuestra especie en Picos de Europa, Área del Maestrazgo y en el Parque Natural de la Sierra de Cazorla. Actualmente hay tres parejas reproductoras en Cazorla, y solamente una en Pirineos.

Los resultados obtenidos en los últimos años en los censos realizados sugieren un incremento poblacional continuado con tasas de crecimiento superiores al 3%, pero ligado a un preocupante descenso progresivo de los parámetros reproductivos de nuestra especie.

El grueso de la población europea habitamos en Pirineos y actualmente formamos una comunidad de aproximadamente 177 parejas/tríos reproductores, con un máximo de 900/1.000 ejemplares distribuidos en:

  • 50-60 ejemplares jóvenes
  • 220-230 sub-adultos
  • 740-750 ejemplares adultos, entre los que me incluyo

Considerando únicamente nuestra población adulta, sólo 365 individuos somos ejemplares reproductores -48,8% de la población adulta y 35,6% del total de la población-, muy cerca de los 250 individuos que se considera como cifra mínima para que una especie califique como “En Peligro”

Atendiendo a la tendencia en nuestra distribución por edades, se viene observando un incremento de la proporción de adultos sobre el total de la población, pasando de un 61,3% en 1987 a un 73% en 2016.

La edad media para nuestra primera reproducción se sitúa por encima de los 10 años. La productividad media para el conjunto de nuestra población pirenaica fue de 0,41, mostrando una tendencia continuada de declive (en 1987 la productividad media fue de 0,56 mientras que en 2016 fue solamente de 0,28).

La tendencia regresiva en nuestros parámetros reproductivos muestran un dato negativo en términos de fecundidad, al mismo tiempo que nuestra población envejece.


Mis crónicas pirenaicas

De ahora en adelante me pasaré por aquí para describirte en detalle -desde las alturas- todos mis valles, senderos, localizaciones y rinconcitos favoritos a lo largo de Pirineos. Espero te sirva toda esta información para organizar tus escapadas y venir a verme.

De todas formas, en cuanto los efectos de la covid19 lo permitan, uno de los primeros viajes de autor guiados para pequeños grupos que quieren poner en marcha estos chicos de «La Cámara Viajera» será la “Quebrantaquesos”, y en ella recorrerás algunas de las mejores localizaciones de Pirineos.

Tendrás la oportunidad de verme volar en libertad y quizás -quién sabe- hasta pose para ti. ¿Por qué no le echas un vistazo a «La Quebrantaquesos» y te animas a venirte con ellos a verme?

¡Ahora ya sabes cómo distinguirme!

Ayúdame a ser «trending topic pirenaica»

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¡Me encantaría ser «trending topic» por las cumbres pirenaicas y recibir muchos «likes»!

Recibe un «alado» saludo, SJAKEL.

Viaje fotográfico por Pirineos

Cuando los efectos de la covid19 lo permitan, uno de los primeros viajes de autor guiados para pequeños grupos que pondremos en marcha será la “Quebrantaquesos”, y en ella recorrerás algunas de las mejores localizaciones de Pirineos.

En ese itinerario, no te tendrás que preocupar absolutamente de nada, solamente de disfrutar durante una semana de senderos, talleres prácticos de fotografía, buenos alojamientos y otras opciones de turismo rural sostenible y respetuoso con el medio ambiente que te ofrecen estos valles.

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